Estudio cuestiona necesidad de duplicar demanda energética

Profesor Roberto Román dice no necesitarse construcción de hidroeléctricas como HidroAysén

El categórico informe escrito por el académico del DIMEC y Stephen Hall, de Energía Sustentable Internacional Limitada, afirma que la demanda energética del país no se duplicará en los próximos diez años y bajo ningún escenario se necesita la construcción de hidroeléctricas como HidroAysén.

¿Se necesita duplicar la demanda eléctrica cada 10 años? ¿Cuál es el papel que debiera desempeñar el ahorro y la eficiencia energética en la matriz energética? ¿Qué ocurre con el carbón, el gas natural y los grandes proyectos hidroeléctricos en nuestro país? Éstas son algunas de las interrogantes que se responden en el estudio: El Futuro Energético de Chile está en la Eficiencia Energética y las Energías Renovables escrito por el académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la FCFM, Roberto Román y el investigador Stephen Hall, de Energía Sustentable Internacional Limitada.

La publicación es una actualización del estudio ¿Se necesitan represas en la Patagonia?, realizado en 2009 y fue presentado el pasado lunes 2 de mayo en la sala de prensa de la Cámara de Diputados.

El estudio consigna que Chile desde el 2000 ha vivido una tendencia decreciente en la demanda de energía. Por ello, según los investigadores, no se duplicará hacia el 2020. “El escenario “verde“ desarrollado por este equipo plantea que la demanda energética crecerá realista y conservadoramente en torno al 4.5% anual, por lo que proyectos como HidroAysén no serían necesarios en nuestro país. Con la remoción de los obstáculos al ingreso de nuevos actores al sistema y la expansión de las ERNC que presentan costos decrecientes“, señalan los investigadores en el informe.

Para el académico del Dimec y especialista en energía solar, es necesario generar este tipo de discusiones en la sociedad: “Lo más importante y necesario en este minuto es que se integre a la ciudadanía en el debate. Para fortalecer la democracia es necesario tener canales adecuados de análisis y discusión“, enfatiza el Prof. Román.

El Futuro Energético de Chile está en la Eficiencia Energética y las Energías Renovables1 (Resumen)

El debate sobre una política nacional energética en Chile está comenzando. Un conjunto de proyectos eléctricos han generado múltiple conflictos y un cuestionamiento público acerca de la necesidad de los mismos y también sobre los procedimientos de aprobación.

La ausencia de una política de estado que permita a la vez diversificar la matriz energética y mejorar la sustentabilidad del desarrollo del sector es claramente un déficit insoslayable y que no puede postergarse más.

Tal y como han recomendado la Agencia Internacional de Energía, es necesaria una revisión exhaustiva de las políticas energéticas con un compromiso real y efectivo de parte del Estado para transitar hacia una mayor sustentabilidad en el sector y tener una política energética de largo plazo adecuadamente consensuada con todos los grupos de interés. Con objetivos y metas claramente establecidas para facilitar su monitoreo y evaluación. La internalización de los costos sociales y ambientales de la generación de energía es impostergable, así como la necesaria diversificación de la matriz energética Para que esto ocurra hay que superar las actuales barreras de entrada de nuevos actores, revirtiendo el control monopólico que ejercen un pequeño grupo de empresas. Los cambios que se deben implementar son una demanda creciente de la sociedad chilena. Hoy más que nunca se necesita una estrategia nacional con una mirada de largo plazo, que potencie efectivamente el desarrollo de las energías renovables y priorice la eficiencia energética como su pilar principal en el desarrollo de una matriz energética sustentable.

El reciente terremoto en Japón y el terremoto en Chile demostraron que la seguridad energética es esencial para el desarrollo de un país y que más allá de las ofertas de las empresas generadoras y su potencial de inversión es necesario definir políticas de estado que diversifiquen la matríz energética sin sacrificar la seguridad ecológica y las economías locales. También, es claro que a través de todo el mundo se están revisando los paradigmas que definieron los sistemas de suministro eléctrico en el Siglo XX. La transición que se está comenzando a desarrollar implica matrices mucho más diversificadas, con componentes cada vez mayores de energías renovables y un aumento de la cantidad de actores en el sistema de generación.

En este trabajo hemos revisado y actualizado los datos y el análisis presentado en el libro “¿Se Necesitan Represas en la Patagonia?” publicado por Ocho Libros a mediados del 2009. Los datos actualizados nos demuestran que las hipótesis allí planteadas siguen siendo válidas, pero se hace cada vez más urgente el establecimiento de una clara política de Estado en el tema de matriz energética para el Sistema Eléctrico Chileno.

El estudio demuestra que Chile ya está transitando hacia un importante desacoplamiento de su crecimiento económico y la demanda de energía producto de innovaciones tecnológicas y el uso eficiente de la energía impulsada por los altos costos de la misma. La menor tasa de crecimiento de la demanda de electricidad por unidad de producto demuestra que desde el año 2000 en adelante ha habido una tendencia decreciente en la demanda de energía y que esta ha estado relativamente estable en los últimos años. No se duplicará la demanda energética al 2020 como se ha planteado repetidamente en los medios y tampoco hay riesgos de una crisis energética, dado que el país tiene aprobado proyectos que largamente superan la demanda. Incluso con las proyecciones oficiales de una demanda que crecería al 5,8% anual, con el ingreso de las ERNC y la EE serían innecesarias la mitad de las plantas térmicas a carbón ya aprobadas y el controversial proyecto Hidroaysén. El estudio cautela que el exceso de capacidad implicará mayores costos de electricidad y menor competitividad.

El escenario “verde” desarrollado por el equipo señala que la demanda crecerá realista y conservadoramente en torno al 4,5% anual. Con la remoción de los obstáculos al ingreso de nuevos actores al sistema y la expansión de las ERNC que presentan costos decrecientes. Así como el incentivo a la eficiencia energética, el país mejoraría sustantivamente su seguridad energética y ahorraría una cantidad considerable de divisas, ganando en competitividad. También se podrían evitar la construcción de grandes centrales a carbón y evitar la “carbonización” de la economía chilena, evitando posibles sanciones a sus productos en los mercados internacionales.

Chile alcanzaría el 20% de la matriz energética con ERNC para el 2020, conforme a lo declarado por el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, quién también propuso alcanzar un 20% de eficiencia energética en el mismo periodo.

En el 2025 las ERNC+EE serían capaces de suministrar hasta el 35% de la demanda. Naturalmente el sistema SIC debe tener una capacidad de reserva térmica, en especial con plantas a gas de ciclo combinado (CC) para balancear fluctuaciones temporales o efectos de variabilidad hidrológica.

1 Elaborado por Roberto Román, Ing. Civil Mecánico Universidad de Chile y Stephen Hall, Energia Sustentable Internacional Ltda.. Santiago, 27 de Abril, 2011.

Comunicaciones FCFM – U. de Chile.

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