En Puerto Varas iniciarán cultivo de algas para utilizarlo como biocombustible

En Puerto Varas se lanzará oficialmente la rama chilena de un consorcio que iniciara el cultivo de algas para su utilización como biocombustible.

Se proyecta que en 5 años este tipo de energía natural generada en la región podría ser comercializada.

Benjamín González gerente de BAL Biofuel, indicó que este viernes se presentará la rama chilena de esta empresa internacional que busca generar combustible a través de recursos renovables. En el caso de la región de los Lagos se ocupará el alga conocida como Huiro, la cual se tratará con un sistema similar al de la acuicultura.

El proyecto que cuenta con aportes de la Universidad de Los Lagos y InnovaChile Corfo incluye la extracción de esta alga parda, y también la fermentación en centros ubicados en la región de los Lagos, por lo tanto existe un impulso comercial que se dará en la zona costera, indicó Gonzalez.

Por su parte Alex Buschmann, investigadores del centro I-Mar de la Universidad de los Lagos, el cultivo de algas podría reemplazar el 5 por ciento del consumo de combustible fósil que se da en el país.

Según los reportes de la empresa, se han puesto metas de trabajo para el cultivo de estas algas, ya que se proyecta que en 5 años se puede generar el flujo de biocombustible necesario para poder exportarlo a mercados que ya lo utilizan en sus vehículos.

biobiochile.cl


Chile producirá etanol con huiro

El huiro que crece a 10 metros de profundidad y que la marea arrastra a la orilla dejándolo como un feo adorno en las playas de Chile podría revertir su mala imagen. En eso trabajan en conjunto expertos de Estados Unidos y Chile que pretenden reproducir esta macroalga a gran escala y generar a través de ella biocombustibles, específicamente etanol.

Un proyecto que, en el largo plazo, tiene una meta ambiciosa: producir 165 millones de litros de bioetanol, que equivale al 5% del consumo de bencina del país en el año.

El proyecto está en marcha en una fase piloto y recibió un importante espaldarazo. InnovaChile de Corfo anunció que siete de los US$ 18 millones destinados a nuevos consorcios tecnológicos-empresariales serán entregados al grupo liderado por BAL Biofuels, que incluye como beneficiarios a la empresa estadounidense Bio Architecture Lab (BAL), la Universidad de Los Lagos (ULA) y Enap, además de otros coejecutores que participan de este proyecto como las universidades de Chile, Católica, Católica del Norte y de California (Estados Unidos). Una apuesta por las energías limpias que “generará mayores capacidades en Chile para abordar estos temas formando gente de alta especialización tanto en Chile como en el extranjero”, comentó el director del Centro de Investigaciones I-Mar de la Universidad de Los Lagos, Alejandro Buschmann.

“Son procesos productivos muy parecidos a los del vino o la cerveza”, ejemplifica Buschmann. Para llegar a eso, la ULA aportará el conocimiento en el cultivo de especies marinas y BAL estará a cargo del soporte tecnológico: diseño computacional de enzimas y biología sintética. El etanol obtenido de este proceso puede ser adicionado directamente a la gasolina que se usa en los automóviles sin modificar los motores o sistemas de inyección.

La tecnología fue probada exitosamente a pequeña escala y este año comenzará la instalación de una planta piloto para la producción de etanol en Puerto Montt. “Cuando el proyecto esté en plena marcha, al cabo de cinco años, tendrá en funcionamiento cultivos de macrocystis pyrifera; además de una planta de fermentación para la producción de etanol y la obtención de subproductos”, explicó el gerente general de BAL Chile, Lance Ayrault, quien fija la inversión en US$ 10 millones.

¿Por qué no recoger los huiros que pululan por las playas? Con la tecnología disponible, no es la idea, responde Buschmann. “Una demanda de este nivel puede causar perjuicio medioambiental importante, porque provee de energía a toda la cadena atrófica de los organismos que viven en la costa”, dice el biólogo. Además, una planta permite tener una producción constante sin depender de las variaciones naturales externas.

No es menor que se trate del huiro. Tiene precios más competitivos que otros cultivos, como el maíz en Estados Unidos o la caña de azúcar brasileña. Un dato: para producir 165 millones de litros de bioetanol con huiro se requieren casi 10 mil hectáreas, la mitad que exige la caña de azúcar y un cuarto de lo que requiere el maíz. Además, despeja la controversia ética de producir energía con un alimento. No requiere el uso de agua potable. “Estamos utilizando un sistema de acuarios para luego llevar las plantaciones al mar en lugares donde no hay producción de alimentos”, explica Buschmann. Más aún, la idea es instalarse en las cercanías de actividades de producción de moluscos y pesca para aprovechar los residuos nitrogenados que ellos producen como fertilizante.

fedebiocombustibles.com


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